martes, 11 de septiembre de 2012

¿ Por qué menstruamos?



La humanidad cree que lo hacemos porque la mujer es un ser extraño con costumbres aberrantes. De hecho, elige estar enferma una vez por mes sangrando por una herida que esta justo en su vagina, cosa en extremo desagradable que provoca disgusto en los demás.
Pero la verdad es muy otra. De hecho, pudiendo estar en perpetuo estado receptivo el endometrio, armado y listo como para recibir el embrión durante todo el año hasta que una concepción tome lugar…¿ por qué se toma el trabajo de armarse y deshacerse mes tras mes?
Según la antropóloga Helen Fisher, ante todas las posibilidades biológicas factibles, la de que exista la menstruación resultó ser biológicamente la más astuta, por dos razones:
En primer lugar, seria muy costoso para el cuerpo mantener un endometrio rico en proteínas constantemente renovado a lo largo de todo un mes. Armándolo de a poco sólo para estar listo para la ovulación, el organismo femenino ahorra recursos y nutrientes.
En segundo lugar, seria también biológicamente costoso mantener el endometrio limpio y como nuevo, sin bacterias ni infecciones posibles. Armarlos desde cero cada vez garantiza su higiene absoluta. Esta teoría – lanzada en 1993 Margie Profet, una bióloga de la Universidad de California en Berkeley- afirma que la menstruación combate infecciones y limpia todo el tracto genital femenino a través de células en la sangre llamadas macrófagos que “comen” cualquier bacteria que se cruce en su camino , manteniendo el útero siempre en inmaculadas condiciones de higiene.




Pero hay otra razón por la que menstruar es un astuto sistema biológico. Y es que es el mejor ejercicio preparto que nos da la naturaleza.
Hagamos historia : en la época de los pitecantropus, nuestra abuelas andaban de rama en rama por los árboles, o en cuatro patas por el suelo, pariendo hijos que nacían desarrollados como monitos hechos y derechos, que ellas podían cargar a sus espaldas porque se aferraban a su pelambre. Cuando el clima cambió y escasearon los alimentos, no hubo más remedio que bajar de los árboles y recorrer planicies para buscar comida. No abundaban la comida y hubo que escarbar la tierra para extraer raíces, y recorrer largos tramos para encontrar algo con qué llenar la panza . Estos años de tener que caminar obligaron a las hembras tener que erguirse en dos patas, para cargar con la comida sobrante y cargar también con los críos, llevando las cosas de sitio en sitio.




La posición erguida tuvo la ventaja de tener las manos libres ( que antes servían para desplazarse) para cargar cosas y bebés. Por eso se supone que las primeras en caminar fueron las hembras, al tener que desplazarse sin que el bebé dejara de mamar Pero para poder caminar de manera erguida, se precisaba una cadera más plana. Las crestas ilíacas hacia atrás modificaron el centro de gravedad y permitieron que las hembras humanas fueran bípedas…al costo deque el canal de parto se angostara, teniendo que parir a las crías más prematuras y menos desarrolladas. Los bebés recién nacidos de hoy no han perdido el reflejo de asirse con fuerza al pelambre de mamá. Prueba quitarle tu dedo del puño cerrado mientras duermen, a ver si puedes. Pero el parto se ha dificultado por caminar en dos patas. Por eso,para llegar entrenada al parto, hay que practicarlo durante toda la vida . En la menstruación, el útero hace movimientos espasmódicos y ondulantes para expeler el endometrio, idénticos a las contracciones de parto, aunque a pequeña escala. Nos puede doler y molestar, pero piensa que es un precalentamiento previo para cuando vivas un parto. Es más, durante el mismo embarazo puede haber pequeñas contracciones mucho antes del noveno mes. Estas contracciones asustan mucho a algunas mamás , pero no son más que contracciones de precalentamiento llamadas de Braxton Hicks ( nombre del médico inglés que las descubrió en 1872) que sirven para poner el útero en forma , preparándolo para el gran día. Muchos médicos recetan antiespasmódicos para quitártelas, pero si no hay riesgo de parto prematuro, deberías dejar que sucedan. Si piensas ser mamá, piensa con cada menstruación que el dolor es la manera que tiene tu útero de ensayar los movimientos necesarios para que suceda del parto. El parto es un proceso bastante rápido , que no duele tanto como las contracciones previas para expulsar al bebe del cuerpo. Tampoco se sabe qué es lo que dispara en el organismo femenino la orden de decir “el bebe ya debe salir, empujémoslo afuera”. Pero las contracciones uterinas preparto – que a veces se extienden por 12 horas – son idénticas a las menstruales, multiplicadas por diez, porque el tamaño del útero es diez veces mayor para contener al bebé. Lo bueno es que si ya has tenido dolores menstruales, el parto no te asustará, sino que te resultará una vieja sensación conocida.
Eso sí , cuando salga el bebé, no digas : “¡ Oia, un coágulo con ojitos!”






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